LOS CULTOS EUCARÍSTICOS: "EL ALIMENTO QUE SATISFACE EL HAMBRE DE DIOS"

IMG 3840La semana pasada, con motivo de la octava de la festividad del Corpus Christi, la parroquia de los Mártires nos convocaba a vivir unas jornadas de adoración a Su Divina Majestad. Así, del martes 20 al jueves 22 de junio, participábamos en el Triduo sacramental cuyo orden de cultos comenzaba con la celebración de la Eucaristía y culminaba con la exposición, bendición y reserva de Jesús Sacramentado. En la primera jornada, además, se procedía a la XXIV Exaltación eucarística promovida por la Archicofradía, recayendo el honor de su pronunciación en el diácono permanente, Rafael Carmona.

El laico reflexionaba sobre la Eucaristía como sacramento por excelencia, en el que Cristo se encuentra presente. Esta verdad de fe, en ocasiones, parece que ha perdido sentido para el cristiano; de hecho, hemos convertido la comunión “en un procedimiento mecánico”. Al respecto se preguntaba: “¿pensamos, sentimos verdaderamente, la plenitud de Jesucristo cada vez que recibimos la Sagrada Forma?”. Nuestra misión está en tomar conciencia de ello para así difundir entre los demás la importancia sacramental de la celebración guiada por el amor eterno que el propio Redentor nos tiene. Al respecto, recordaba el epitafio que san Manuel González ordenó colocar sobre su sepulcro: “Cristo, oculto y vivo en la Sagrada Eucaristía”.

Es “al contemplar más de cerca este pequeño pedazo de Hostia blanca, este pan de los pobres, donde se nos presenta la síntesis de la creación; se unen el cielo y la tierra, lo humano y lo divino”. De ahí que la eucaristía nos debe “lanzar a todos a practicar la caridad con nuestros hermanos”, porque allí mismo estará el rostro de Jesús.

Los cultos finalizaban el domingo, 25 de junio. A las 10 horas, todas las asociaciones y movimientos parroquiales participaron de una Solemne Función, presidida por el párroco, reverendo Reina Hurtado. Fortalecidos por el espíritu del Señor, se procedía a su término a procesionar a Cristo-Eucaristía por las calles de la feligresía de los Mártires, haciendo estación en los templos de la Aurora y Santa María Reina. La custodia de la parroquia se instaló, después de diez años sin hacerlo, en el trono eucarístico de Pasión.

Octava Martires 2017